LA FUENTE REDONDA

nt1-035.JPGLa fuente redonda – Situada a unos 40 metros del brevo donde se apareció la Virgen. Foto: JS

Sopetrán es un lugar que tiene mucho que ver con el agua, con la tierra, con los elementos. El Río Badiel, la Ermita de la Virgen con el pozo de aguas milagrosas en su interior, donde se bañan todos los años los niños y mayores herniados. Los manantiales que encontró mi padre en la tierra a los dos o tres metros de profundidad cuando hizo un pozo para regar sus tierras. El agua y la tierra integran el patrimonio de Sopetrán. El brevo o higuera, el agua con la que la Virgen bautizó al príncipe moro Alimaimón… Este año pasado, durante mi viaje a Sopetrán de Colombia, algo pasó por mi cabeza en relación con las imágenes que tenemos de Sopetrán, y que precisamente el Dr. D. Darío Sevillano Álvarez, tan bien  ha expresado en su artículo, hablando de ellas.

https://sopetranalavista.blogspot.com.es/2017/03/en-cuales-lugares-de-la-tierra-se.html

Fue en Colombia, donde me di cuenta de varias cosas que enlazan entre sí, todas relacionadas con la fuente redonda y con las imágenes de la Virgen. Cuando regresé, supe, intuí lo que los varios cuadros dicen. La fuente redonda lleva años cubierta de zarzas, sin embargo, seguía viva en su piedra esférica incluso aunque estuviese seca.

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Aunque la fuente está dentro de la finca, que es término municipal de Hita, pertenece al pueblo de Torre del Burgo, este pueblo tiene un derecho de paso y servidumbre y la fuente pertenece a la Torre, y me pregunto: ¿Por qué? Ya una vez los pueblos de la Torre e Hita, se repartieron cosas de la Virgen, pertenecientes al  Monasterio. Cuando los frailes desaparecieron, Hita se quedó con el Retablo del Altar Mayor y sus milagros,  Torre del Burgo se quedó con la imagen de la Virgen. Los dos pueblos no se han llevado nunca muy bien, creo que, por la personalidad del monasterio,  pero ahora gracias a Dios, parece que existe otra armonía, por la apatía ante los temas religiosos.
1-013La fuente junto a las ruinas del monasterio y el brevo.

Cuando mi padre, agricultor, compró Sopetrán  en 1955, la finca estaba abandonada, y lo primero que hizo fue un pozo para regar las tierras. El pueblo de Torre del Burgo, al ver el manantial de agua que apareció, le entabló un pleito, quisieron adueñarse del agua del pozo descubierto. Este pleito duró tres años, con dos vistas en el Tribunal Supremo de Madrid, y al final ganó el pleito mi padre. Los vecinos del pueblo pasaban hasta la fuente redonda a recoger el agua, un agua que mi padre nunca les quiso arrebatar, pero ellos no se conformaban con la fuente, querían el agua que descubrió en la tierra. Todo aquello pasó, y mi padre nunca tuvo rencor hacia el pueblo de Torre del Burgo, donde él nació.   Pasaron los años y ya nadie dio importancia al agua ni a la fuente. Cuando él vivía, la fuente nunca dejó de echar agua. El lugar cambió varias veces de dueño, la fuente dejó de manar y a nadie le importó este detalle. No hubo más pleitos.  Con el tiempo, las zarzas cubríeron esta pieza de piedra antiquísima, tal vez celtibérica y al pueblo parece que no volvió a interesarle para nada la fuente redonda…

Ha sido a mi regreso de Colombia cuando le sugerí al Sr. Alcalde de Torre del Burgo, que mandara a algún trabajador a quitar las zarzas de  tan valioso vestigio…  Pasó el tiempo y por fin, la vemos limpia y al aire, lo que celebro y agradezco. Es verdad que la fuente ha quedado a medio limpiar, pero al menos, podemos verla llena de agua.  En la siguiente foto, podemos observar que la fuente redonda está muy cerca del brevo o higuera donde se apareció la Virgen.

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Fuente Redonda situada a unos 40 metros de la higuera o brevo donde apareció la Virgen.

Fue al comparar el cuadro que se puede contemplar en la Iglesia de Córdoba, en Sopetrán, (Colombia) con la estampa de la Virgen, que se encontró mi padre al derruirse una pared entre las ruinas, cuando vi que la fuente es igual en las dos imágenes, y que es redonda y no cuadrada, como la de la ermita donde se bañan los niños herniados; creo que es allí donde la Virgen bautizó al moro Alimaimón. Eso me hace pensar, que la fuente redonda, vestigio antiquísimo, como la misma higuera, es donde la Virgen bautizó al moro. Higuera y fuente, son testigos vivos  de la historia de Sopetrán en el mundo.

Pero cual no sería mi sorpresa, hablando del libro de Fray Antonio de Heredia, con una amiga historiadora, cuando ella puso en mis manos un original donde hay una lámina que confirma esta teoría.

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Lámina del libro de Fray Antonio de Heredia, año de 1676

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Reproducción de la estampa que se encontró mi padre entre las ruinas y entre las cartas de los monjes. Época de los monjes benedictinos.

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Cuadro de la Virgen llevado a Colombia en la época de Don Francisco Herrera Campuzano, o reproducción del mismo con la fuente  también redonda y el brevo o higuera… los cristianos y el moro Alímaimón. Coinciden también con otra imagen que existe en este libro de Fray Antonio de Heredia y de la que una amiga me ha proporcionado la copia.

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Imagen incluida en el libro original de Fray Antonio de Heredia, Historia del ilustrísimo  Monasterio de Sopetrán. 1676.

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Si vemos  que este libro se editó en 1676, si Francisco Herrera Campuzano fundó Sopetrán en 1616, y la estampa que encontró mi padre data más o menos de la misma fecha, época en que los monjes benedictinos vivían en el monasterio, quiere decir: que en Colombia existe la imagen viva más antigua que tenemos de Sopetrán, bien en ese cuadro que yo vi en Córdoba o en el que existe en la Basílica. También observamos, que la estampa de mi padre es junto con la imagen que vemos en la lámina del libro de Fray Antonio, coincidente (1676). Todo ello me da la razón al indagar,  tal como hemos pensado el Dr. Darío Sevillano y yo, que, tal vez, el cuadro de Córdoba, es el más primitivo de Sopetrán, y que la Fuente Redonda, es donde la Virgen bautizó al moro Alimaimón.  Haciendo historia de las muchas imágenes  que después se han hecho, todas son imitaciones de la auténtica y más antigua que es la que llevó Campuzano a Colombia o tal vez se llevo más de un cuadro; Don Darío, me habla de Diego Radillo y Arce. Seguiremos estudiando el tema que tanto nos interesa aquí y allá.

Motivada, por nuestro investigador de Sopetrán, Darío Sevillano Álvarez, me lancé a investigar en internet acerca de los tesoros coloniales de América y casual o milagrosamente, encontré esta Virgen, para mí, nueva, de Sopetrán. La sorpresa y la emoción fue muy grande. Ya que este cuadro tan bello que se encuentra en Santa Fe de Antioquia, es de autor Anónimo, y según los datos, está en el Museo Francisco Cristóbal Toro; es un óleo sobre tela,  fotografíado por Jaime Borja; y parece ser una copia del de Córdoba. Compruebo también que esta Virgen se parece: a la estampa que mi padre encontró en el Monasterio, al cuadro que hay en Córdoba y a la lámina del libro original de Fray Antonio de Heredia que me mostró mi amiga historiadora. ¿Coincidencias? Creo que estamos en el camino de conocer la verdadera historia.

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Virgen de Sopetrán – Autor Anónimo – Foto: Jaime Borja – Museo Cristóbal Toro – Santa Fe de Antioquia – Óleo sobre tela. Encontrada hoy 26 de Marzo 2017  JS

La fuente redonda, es clave y coincidente; y no cabe duda que esa fuente debería tratarse mejor y no estar tan abandonada o más que el Monasterio. Colombia, Torre del Burgo e Hita, debieran conservar sus reliquias como lo que son, el residuo que nos queda de un todo. Residuos dignos de veneración más que del abandono. Huellas históricas, vestigios que unen a los pueblos que tienen todavía memoria y reconocimiento de sus propios valores.

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17 thoughts on “LA FUENTE REDONDA

  1. Por el honor que tengo del conocimiento del lugar y de su historia de tu voz, querida Julie, te agradezco este excelente artículo -muy bien documentado- que has tenido a bien compartirlo con cuantos visitamos este blog. Es realmente desolador comprobar el desinterés por parte de quienes son responsables de la conservación del monasterio, la fuente y su entorno. El conjunto no puede ser más bello, armonioso y espiritual.
    De nuevo, muchas gracias y mi enhorabuena por esta magnífica entrada.
    Un fuerte abrazo.

    Le gusta a 2 personas

  2. Me encanta descubrir en láminas o cuadros antiguos cosas que todavía se pueden ver ahora. Desgraciadamente, tal y como comenta Isabel, muchas veces la ignorancia o la desidia propicia la pérdida de auténticas joyas. Al menos queda tu testimonio para la posteridad es este artículo tan exhaustivo e interesante.

    Le gusta a 2 personas

  3. Qué maravilla, Julie… No sé por dónde empezar…
    Veamos. Primero, la entrada; bien sabes que éste es el tipo de entradas que me gustan: interesantes por el tema en sí (fundamental, claro), pero también por las referencias, la investigación, la relación personal e histórica con el tema (ahora veo la injerencia de tu padre y su constante presencia), el material añadido, los enlaces. Todo ello hizo que la lectura de esta entrada fuese un auténtico placer.
    Seguiré leyendo el blog hacia atrás, poco a poco.
    Segundo, los comentarios que todos estas amigas te han dejado aquí son dignos de ser refrendados. Desde las palabras de isabel hasta el placer compartido con “Martes”, con quien veo que esa maravillosa satisfacción que nos produce encontrar en textos antiguos (a veces no tanto como en este caso, pero igualmente válidos) cosas o referencias que aún podemos encontrar en la vida cotidiana, es un placer compartido.

    Lo dicho: una maravilla de entrada.

    Un fuerte abrazo.

    Le gusta a 1 persona

    1. Ha sido una grata sorpresa encontrarte aquí, amigo, y más en este rincón donde poco a poco vamos descubriendo la historia de este lugar tan legendario como apasionante. No puedo negarte que me alegra verte por aquí, porque mi relación con Sopetrán, es desde mi infancia, o mejor dicho adolescencia. Sí, las dos Isabeles conocen Sopetrán y siguen mis andanzas, mis viajes, son amigas entrañables. También Nona. Le gente que hace ahora un año conocí en Colombia, es maravillosa, creo que nunca volveré a vivir algo semejante. Y todo ello gracias al nombre de Sopetrán, donde mi padre me llevó a vivir cuando tenía doce años. Donde comenzó mi adolescencia y mi rebeldía y donde vivo ahora… Gracias por venir y pararte en este artículo clave, de la investigación que estamos llevando a cabo, Darío, el historiador de Sopetrán de Colombia, y yo. Él allá y yo acá vamos descubriendo cosas que tal vez mañana se tengan en cuenta. Gracias por venir. Mi abrazo fuerte.

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      1. Es un placer haber llegado aquí, cosa que debería haber echo antes, lo sé; lo único que me disculpa es la verdadera razón de demora: si me adentro demasiado en la red (y más en temas que gustan) paso el día sin escribir nada, y una novela no se termina escribiendo una página cada tanto… Entonces trato de minimizar mi deambular por la red porque sé que las horas pasarán y luego me siento frustrado y molesto conmigo mismo. Por ello es que vendré aquí una vez al día y así iré adelantando las lecturas.
        Ya iré empapándome de toda esta historia, la cual ya me sabe a lectura casi detectivesca.

        Abrazo apretado.

        Le gusta a 1 persona

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